Expresidente Correa dio su versión sobre el operativo de rescate en el caso 30-S

Ante el pedido de Fiscalía, el expresidente Rafael Correa rindió su versión sobre el operativo realizado el 30 de septiembre de 2010 cuando se registró la revuelta policial.

Su comparecencia la hizo vía telemática desde Bélgica a las 20:30 del pasado 20 de enero ante la fiscal Claudia Romero.

Durante su intervención Correa dijo que el 30 de septiembre de 2010 al llegar al Regimiento 2 de la Policía Nacional fueron recibidos por policías amotinados con piedras y gases lacrimógenos.

Comentó que su guardia de seguridad habría sido detenida al ingreso y junto con los pocos con los que logró entrar fueron agredidos.

Recordó que para esa época no podía caminar con facilidad debido a una operación en su rodilla realizada con antelación.

Sostuvo que cuando intentaban trasladarlo a un lugar más seguro, le habrían intentado retirar por dos ocasiones la máscara antigas que llevaba puesto.

Expuso que al llegar a una puerta que conectaba con el Hospital de la Policía, habrían intentado cerrarla para impedir su ingreso.

Comentó que después se enteró que fue el coronel César Carrión, quien habría actuado de esa manera.

Acotó que casi inconsciente habría llegado a la sala de emergencias del hospital policial para luego ir a una habitación en el tercer piso de la casa de salud, junto con tres o cuatro personas de su seguridad.

Sostuvo que al enterarse de los hechos que ocurrían en otros lugares del país habría declarado el estado de excepción. Hecho del que no recordó la hora exacta.

Manifestó que los policías habrían intentado ingresar en dos ocasiones derribando la puerta al lugar en donde se encontraba. En el primero, habrían intentado esconder a Correa en el baño, sin embargo, habría rechazado esa acción y más bien dijo haber solicitado una pistola para defenderse.

En el segundo intento cuando parecía que ya iban a ingresar indicó que le había pedido a su asesor, Francisco La Torre, que le pegara un tiro en la frente para evitar muertes inútiles y su humillación como Presidente de la República.

Señaló que, en ese momento, el coronel Carrión ingresó disfrazado de médico para obtener información de ellos, supuestamente ofreciéndoles agua.

También, aseguró haber mantenido comunicación constante con el jefe del Servicio de Protección Presidencial, el almirante Luis Santiago. Justamente él le habría informado de la operación de rescate que habría sido adelantada porque los blindados no llegarían hasta antes de las 23:00.

Explicó que en el momento de la operación de rescate comandada por el coronel Luis Castro, vio como el vehículo presidencial estaba plenamente localizado por los policías, entre ellos francotiradores. Uno de ellos identificado por él mismo.

Añadió que prueba de esto sería la muerte de Froilán Jiménez, el policía del Grupo de Intervención y Rescate (GIR) que fue asesinado mientras custodiaba “el vehículo donde creían que sacaban al presidente”.

Precisó que con ayuda de militares y policías del GIR habría sido trasladado en silla de ruedas a un patio interno del hospital y subido al vehículo de la vicepresidenta de la Asamblea de ese entonces, Irina Cabezas, el cual fue conducido por un oficial de la Policía y protegido por un capitán que se habría lanzado encima de su cuerpo, en el asiento de atrás.

Sobre la posibilidad de haber conocido información de las Fuerzas Armadas calificada como reservada, afirmó no haber leído un reporte oficial. Pero puntualizó haber mantenido muchas reuniones con el coronel Luis Castro que le informó de la situación. Posteriormente, Castro habría sido el jefe del Servicio de Protección Presidencial.

Para Washington Andrade, abogado defensor de los cuatro militares vinculados en la investigación por tres muertes causadas en el operativo de rescate del 30 de septiembre, dijo que la declaración del exmandatario era esencial.

Según Andrade era importante que sea el mismo expresidente el que determine que su vida estuvo en riesgo y que describa cómo fue el operativo en el hospital.

Sobre la ubicación en la que se encontraban sus defendidos, dijo que el entonces coronel Marcelo Guadalupe fue uno de los que lideró el operativo, pero la misión de él fue dar un cerco en el interior del hospital, por lo que no podría haber estado en ángulo de tiro de los disparos. Incluso, dijo contar con un vídeo en el que la orden enfática de Guadalupe fue la de no disparar a nadie.

Al momento, la Fiscalía continúa con la investigación para dar con los responsables de las tres muertes registradas durante la revuelta policial.

Fuente: Pichincha Universal, Diario Bicentenario.

Montúfar entrega a Fiscalía cuenta del Banco de Guayaquil que estaría vinculado en caso ISSPOL

César Montúfar, candidato a la Presidencia, presentó un pedido a la Fiscalía General del Estado para que se investigue una cuenta del Banco de Guayaquil, que podría estar vinculada en el caso de las transacciones irregulares de la ISSPOL.

“Tiene que investigarse qué papel pudiera haber cumplido esta cuenta en la ruta de los dineros que entraron y salieron del país alrededor de este escándalo”, dijo Montúfar.

Pidió que se investigue la cuenta 991283765001 de DECEVALE, que está en el Banco de Guayaquil, y estaría relaciona con la supuesta triangulación de fondos del ISSPOL, que generó un perjuicio de más de $500 millones en las aportaciones de la Policía.

Durante el Debate Presidencial, Montúfar reveló esta cuenta y emplazó a Guillermo Lasso a que se pronuncie al respecto. En su respuesta, Lasso le dijo que había una carta en su cuenta de Twitter, que era la del presidente ejecutivo del Banco Guayaquil, Ángelo Caputi, en la que niega la vinculación del banco con este caso.

Montufar pidió a la fiscal Diana Salazar que solicite la versión de Guillermo Lasso, como accionista principal de Banco de Guayaquil, a la exministra de Gobierno, María Paula Romo, y la de Rafael Balda, exintendente de la Superintendencia de Valores y Seguros.

“El señor Balda, en octubre de este año, informó en la Asamblea precisamente sobre estas operaciones sospechosas, en las que mencionó esta cuenta del Banco de Guayaquil”, agregó.

El candidato indicó que esta cuenta operó desde 2014 y seguía operando hasta 2020. A Montúfar le sorprende que las autoridades de control y la entidad bancaria no hayan reportado estas supuestas transacciones irregulares.

Fuente: Pichincha Universal, Diario Bicentenario.

Estafas laborales en redes sociales tendrían vínculos con bandas delictivas del extranjero

Las estafas de ofertas laborales se han vuelto una constante en los últimos meses en el país. La policía nacional y las autoridades se encuentran investigando quienes estarían detrás de estas ofertas que copan las redes sociales.

Los puestos que mayormente se ofertan son aquellos de secretarios, contadores, guardias de seguridad, choferes, personal de ventas o “call center”. Estas propuestas no suelen decir qué empresa es la interesada y solo dejan algún número telefónico. Estas prácticas fraudulentas aumentaron durante la pandemia, según los expertos.

Según los primeros informes de las autoridades, las víctimas de estas estafas envían sus hojas de vida a los correos o teléfonos dispuestos por los estafadores. Posteriormente, los usuarios reciben una llamada donde les hacen una entrevista “real”

Después de varios días de la entrevista, los estafadores llaman a las personas y les dicen que fueron seleccionados para el cargo y piden que se realicen una serie de chequeos médicos, entre ellos una prueba para Covid-19 y deben depositar para cubrir estos gastos.

La Policía Nacional reveló que los estafadores piden montos entre los USD 100 y 500, para “cubrir” con los gastos médicos. Las autoridades confirmaron que los estafadores tienen vínculos con bandas delictivas de Colombia y Venezuela, debido a que, el dinero que se obtiene fraudulentamente en el país es enviado a estas naciones.ç

Fuente: Pichincha Universal, Diario Bicentenario.

No hay camas en hospitalización, ni en Cuidados Intensivos, alerta médico

El presidente de la Federación Nacional de Médicos, Santiago Carrasco, advirtió que ya no hay camas de hospitalización y mucho menos de Unidades de Cuidados Intensivos en ningún hospital de Quito.

Ejemplificó con el caso del Hospital del IESS Carlos Andrade Marín que según un colega, al cual no quiso identificar, tenía 66 pacientes covid sentados en una sala con un tanque de oxígeno: “Seguramente ya aumentaron”.

Señaló que el cansancio ya está causando cuadros de ansiedad y depresión en el sector sanitario, no solo en Ecuador sino en el mundo, al punto que algunos países ya se han registrado suicidios: “Hay riesgo absoluto, pero no preocupa a las autoridades”.

Con esa base indicó que han presentado una denuncia por el pésimo manejo de la pandemia en Ecuador ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Defensoría del Pueblo y al Consejo de Participación Ciudadana y Control Social: “Hemos dejado todas las pruebas y algún día tendrán que responder qué pasó por qué no se tomaron las medidas”.

Alertó que la pandemia no se terminará en poco tiempo: “Y la única esperanza que tenemos es con un cambio de Gobierno”.

Fuente: Pichincha Universal, Diario Bicentenario.